Esta tarde, mientras Lara se encargaba de preparar las maletas, Fernando se ha ido a una misa maratoniana a la Catedral de San Patricio.
Y que conste que lo de maratoniana no tiene nada que ver ni con la duración ni con el ritmo de la misa sino con los asistentes a la misma.
Nada más empezar la misa, el cura, ni corto ni perezoso, nos ha mandado levantar la mano a todos los que viniéramos de otros países (zas, media iglesia con la mano levantada), para acto seguido, repetir la operación para que levantaran la mano todos los que el Domingo fueran a correr la Marathon....y.....otra media iglesia ha levantado la mano, curas y lectores incluídos.
El cura ha sido capaz de enlazar la primera lectura (2Macabeos 7, 1-2. 9-14), con la Marathon :-o, y, como colofón y antes de la bendición final, ha mandado subir al presbiterio a todos los "runners" que hubiera presentes....con lo que....los bancos se han vaciado, y ha faltado sitio para instalar a todos los corredores.
Una vez arriba, el cura que celebraba y otros dos han procedido a realizar una bendición masiva "a tres hisopos" de todos los corredores...momento que recogen estas dos fotos...sacadas con la mejor calidad que da mi Nokia.


Lo de la misa es super-curioso. Cuando he leido la entrada del post, he pensado en una misa de 5 horas o algo así, que habíais ido a alguna de las misas gospel de Harlem, y reconozco que eso no me lo esperaba. ¡Que guay!
ResponderEliminarPero ¿¿¿le has dejado a Lara solita haciendo las maletas y tú te has largado a hacer turismo??? ¿Que ha sido de lo de "en lo bueno y en lo malo"?